De la autora Idelys Izquierdo Laboy
«30 años de silencio» de Idelys Izquierdo Laboy es una novela que explora temas de memoria, identidad y los ecos de un pasado doloroso. A través de sus personajes, la autora aborda la carga emocional de la experiencia histórica, en particular las repercusiones de la represión y el exilio. El libro 30 años de silencio de Idelys Izquierdo Laboy es una novela que narra una experiencia profundamente personal y emotiva, en la que la protagonista, Deliris, lidia con la misteriosa y repentina muerte de su madre cuando ella tenía apenas seis años. La obra se caracteriza por combinar elementos de realidad y fantasía, explorando temas como el dolor, la incertidumbre, la locura y la muerte a lo largo de tres décadas de silencio y búsqueda de respuestas.

Análisis literario y temático
Trama y estructura
La novela está organizada en varios capítulos que reflejan distintos momentos de la vida de la narradora y los recuerdos vinculados a la tragedia familiar. Desde la infancia hasta la adultez, se revive la lucha interna de Deliris por comprender el misterio de la muerte materna que marcó su existencia.
Temas centrales
- Memoria y Trauma: La narrativa muestra cómo los recuerdos pueden ser tanto un refugio como una carga. Los personajes lidian con sus traumas personales, reflejando el impacto de eventos históricos en su vida cotidiana.
- Identidad: A medida que los personajes intentan reconciliar sus vidas presentes con su pasado, la novela plantea preguntas sobre lo que signi ealmente pertenecer a un lugar y cómo las experiencias pasadas moldean la identidad.
- Duelo, Silencio y Voz: El silencio se convierte en un motif recurrente, simbolizando tanto la represión como la lucha por dar voz a las historias olvidadas. Los personajes intentan romper este silencio y expresar su verdad.
La obra se centra en el proceso de duelo prolongado, mostrando cómo el silencio emocional y los secretos familiares afectan el proceso de sanación. Deliris espera treinta años para atreverse a romper ese silencio confrontar su dolor - Estructura y Estilo: La novela se caracteriza por una prosa evocadora y lírica que profundiza en la psicología de los personajes. La voz narrativa puede alternar entre la introspección y descripciones vívidas de entornos, lo que permite al lector conectarse profundamente con las emociones de los protagonistas.
- La mezcla de realidad y fantasía: Idelys Izquierdo Laboy utiliza un estilo que alterna entre elementos realistas y fantásticos para reflejar la confusión emocional y el mundo interior complejo de la protagonista, resaltando la línea difusa entre lo tangible y lo imaginado.
- El impacto de la tragedia en la identidad: La muerte de la madre y el abandono paternal son eventos que moldean la identidad y las relaciones familiares, tarea a la que la protagonista se enfrenta con desgaste emocional y búsqueda constante.
- Estilo y lenguaje: El estilo es íntimo y cargado de emotividad, con una narrativa que refleja tanto la fragilidad como la fuerza de la voz femenina. La autora transmite el tormento psicológico mediante una prosa que combina lo poético con lo dramático, sumergiendo al lector en un ambiente de tensión emocional persistente.
Impacto y Recepción
La obra ha sido valorada por su honestidad brutal y su capacidad para explorar un mundo interior lleno de luz y oscuridad, haciendo visibles emociones muchas veces ocultas en el silencio familiar. Su publicación en 2024 ha generado interés por la manera en que la novela aborda la memoria, el dolor y la sanación personal desde una perspectiva femenina.

Conclusión
En resumen, 30 años de silencio es una novela que ofrece un testimonio literario intenso sobre la pérdida y la búsqueda de sentido, combinando elementos autobiográficos con ficción para reflejar la complejidad emocional que deja una muerte inesperada en la infancia y cómo se reconstruye la voz después de décadas de silencio. «30 años de silencio» es una obra significativa que invita a reflexionar sobre el pasado y su influencia en el presente. La habilidad de Izquierdo Laboy para entrelazar lo personal con lo histórico crea una experiencia de lectura que resuena con la búsqueda de identidad y la necesidad de recordar. La novela no solo cuenta una historia, sino que también sirve como un recordatorio de la importancia de dar voz a las experiencias olvidadas.
Reseña literaria 30 años de silencio de Idelys Izquierdo Laboy
Editorial Publicaciones Gaviota

Publicaciones Gaviota que ahora dirige Javier González, el hijo del gran patriota y editor que fue nuestro hermano Norberto González, ha encaminado sus esfuerzos a publicar una serie de libros de literatura testimonial que, al parecer, han tocado importantes fibras del sentir puertorriqueño. Particularmente, aquellos asociados a las reafirmaciones de la mujer ante el sistema patriarcal.
No necesariamente son libros de autoayuda. Muchos de ellos son hondas reflexiones que hacen sus autoras sobre los sucesos de su vida y las conclusiones a las que llegan después de dolorosos procesos de autoconocimiento y de enfrentar, con gran valentía, todas las desigualdades, el machismo, la opresión, el abandono y el ultraje al que son sometidas muchas mujeres en nuestra nación.
El libro ’30 años de silencio’, de la escritora Idelys Izquierdo Laboy, es un testimonio autobiográfico desgarrador sobre la pérdida, el trauma y la resistencia femenina.
La autora, quien llama a su testimonio “memoria novelada”, utiliza el seudónimo de Deliris, una niña que revive en cada página el impacto del suicidio de su madre, Esmeralda, quien —víctima de violencia doméstica y del abandono— tomó la trágica decisión de quitarse la vida. Los recuerdos de una niña de seis años se narran con extremo dolor, culpa y desesperación.
Lo fundamental del libro es su travesía personal para liberarse de esa cicatriz de ausencia y cómo sus abuelos toman a su cargo el cuidado y la educación de Deliris en un mundo adolescente rodeado de familiares varones que intentan violentarla en varias ocasiones. Hay capítulos donde se narran, con gran angustia, escenas que marcaron el corazón y la conciencia de esta autora.
Izquierdo cuenta cómo crece entre pesadillas, abusos silenciados, religiosidad opresiva y una constante búsqueda de amor y sentido. El suicidio de su madre no solo la dejó huérfana, sino también emocionalmente exiliada, sumida en preguntas sin respuesta que intenta sanar a través del arte, la escritura y la maternidad.
El libro, como testimonio desesperado, en ocasiones se torna angustiante y reiterativo de esa angustia. Aunque se expresa abierttamente sobre sus experiencias, lo que quisiera y lo que vive, sus pensamientos tropiezan con la imposibilidad emocional para seguir adelante. Por ello, revive el patrón de opresión paterna en varias de sus parejas, aumentando su desgracia psicológica.

No es un libro para hacer juicios. Es un libro para ser solidarios con el dolor y con su esperanza, porque treinta años después del suicidio materno, la autora encuentra paz, comprensión y aceptación de los hechos.
Se extraña de esta memoria una reflexión más profunda sobre lo que el suicidio implica. Todos tenemos suicidas en nuestra vida. Yo, personalmente, cargo unos cuantos. Y la experiencia me ha enseñado que no hay una única manera de tomar ese tema. Cada uno lo vive como lo siente. Pero sí, como escritores —y esto es un consejo de viejo escritor para su autora— debemos expresar lo que pensamos ¡más allá de nuestros dolores!, sobre estas acciones de los seres que amamos y que nos dejan tan indefensos. Manifestar nuestro dolor, si bien es suficiente para quien lo hace, quien lo lee necesita más. Y ese “más” está en las reflexiones inteligentes que se pueden hacer sobre el valor de la vida.
Izquierdo Laboy es una buena escritora. Aunque este libro es más emotivo que literario, sobresale por un uso creativo de las situaciones vividas, que están narradas con sutileza y generosidad de adjetivos. Y eso nos parece muy acertado.
El libro busca empatía y abre camino a la sanación a través de una desprendida cascada de emociones y sentimientos, y ciertamente lo logra.
