La autora puertorriqueña Idelys Izquierdo Laboy lanza su libro con estilo novelesco, disponible en librerías locales.

Idelys Izquierdo Laboy
Escritora. Autora
COMUNICADO DE PRENSA
San Juan, Puerto Rico 19 de febrero de 2025
La autora puertorriqueña Idelys Izquierdo Laboy, nacida en Nueva York, hija de padres puertorriqueños del pueblo de Lajas, ha publicado la segunda edición de su más reciente libro, 30 años de silencio. Una historia con estilo novelesco que narra las vivencias dolorosas que, desde niña, sufrió la protagonista de la historia mientras ofrece herramientas de ayuda para personas que puedan estar pasando por situaciones similares.
Deliris, el personaje principal de esta trama, vivió una niñez llena de lágrimas, incertidumbre, locura y muerte. Sufrió el suicidio de su madre y el abandono de su padre cuando apenas tenía seis años. Su madre fue una mujer que sufrió violencia doméstica y, en su intento por salir de esa situación, se encuentra con un mundo en donde el espiritismo y el fanatismo por las religiones comienzan a rodearla. Es ahí que decide terminar con su vida, dejando huérfanos a sus hijos, entre los que se encuentra la protagonista de la historia, Deliris, una niña que comienza a liberarse de las heridas del pasado 30 años después cuando decide contar su historia.
«Este personaje esperó 30 años para romper el silencio sobre unos temas que la gente, muchas veces, no quiere hablar y que, en la época en que se desarrolla la trama, eran un tabú. Estamos hablando de suicidio, espiritismo, abuso sexual, violencia y bullying, entre otros temas. La protagonista comienza a sanar cuando decide romper su silencio. Narra todo sin dar mucha vuelta, va directo al grano y eso atrapa al lector. Pero la historia no es una simple narración, sino que lleva un mensaje de ayuda», explica Izquierdo Laboy.
Parte de ese mensaje se puede apreciar en la portada y contraportada del libro, en donde la imagen principal es una taza. La autora explica que la taza, más que un símbolo, es el eje central de todo el libro. «La taza simboliza la muerte de la madre de Deliris, por eso aparece completa en la portada y rota en la contraportada. Pero también lleva un mensaje mucho más importante, que es que, si callas tus dolores, te rompes como la taza; tienes que soltar el dolor para que no te rompas.

«Actualmente, existen muchas herramientas de ayuda; el mensaje que quiero llevar es que hay que soltar y seguir», dice la autora.
Al final de la historia, el libro tiene unos epílogos en donde Izquierdo Laboy ofrece información y ayuda para personas que estén pasando por violencia doméstica o que estén pensando en el suicidio. «Para esto, conté con la colaboración de mi editora en Publicaciones Gaviota, Norma Lisa Rosa quien es experta en salud mental y aportó muchísimo. La idea es que otras personas, al leer la historia, también puedan comenzar a sanar y a romper el silencio», manifestó.
La trama de 30 años de silencio se desarrolla, mayormente, en Puerto Rico y es narrada en 114 páginas. El libro es una publicación de Publicaciones Gaviota y está disponible en Casa Norberto (Plaza Las Américas), Librería Norberto González (Río Piedras), Librería Laberinto (Viejo San Juan) y online en Libros 787.
Idelys Izquierdo Laboy es escritora puertorriqueña, autora y educadora con especialidad en Literatura y Bellas artes. Ha publicado cinco libros, entre ellos «Esmeralda perdida: Confesiones poéticas y Relatos desatados». El libro 30 años de silencio es su quinto libro y el primero con estilo novelesco el que recientemente se presentó en la «Filbo 2025 «Feria del libro en Bogotá, Colombia.
Puede seguir a la autora en sus redes sociales y conocer más sobre sus publicaciones en http://www.idelysizquierdolaboy.com





Reseña literaria 30 años de silencio (2025) de Idelys Izquierdo Laboy
Por el dramaturgo Roberto Ramos Perea
Reseña literaria 30 años de silencio

Publicaciones Gaviota que ahora dirige Javier González, el hijo del gran patriota y editor que fue nuestro hermano Norberto González, ha encaminado sus esfuerzos a publicar una serie de libros de literatura testimonial que, al parecer, han tocado importantes fibras del sentir puertorriqueño. Particularmente, aquellos asociados a las reafirmaciones de la mujer ante el sistema patriarcal.
No necesariamente son libros de autoayuda. Muchos de ellos son hondas reflexiones que hacen sus autoras sobre los sucesos de su vida y las conclusiones a las que llegan después de dolorosos procesos de autoconocimiento y de enfrentar, con gran valentía, todas las desigualdades, el machismo, la opresión, el abandono y el ultraje al que son sometidas muchas mujeres en nuestra nación.
El libro 30 años de silencio, de la escritora Ideliz Izquierdo Liboy, es un testimonio autobiográfico desgarrador sobre la pérdida, el trauma y la resistencia femenina.
La autora, quien llama a su testimonio «memoria novelada», utiliza el seudónimo de Deliris, una niña que revive en cada página el impacto del suicidio de su madre, Esmeralda, quien víctima de violencia doméstica y del abandono tomó la trágica decisión de quitarse la vida. Los recuerdos de una niña de seis años se narran con extremo dolor, culpa y desesperación.
Lo fundamental del libro es su travesía personal para liberarse de esa cicatriz de ausencia y cómo sus abuelos toman a su cargo el cuidado y la educación de Deliris en un mundo adolescente rodeado de familiares varones que intentan violentarla en varias ocasiones. Hay capítulos donde se narran, con gran angustia, escenas que marcaron el corazón v la conciencia de esta autora.
Izquierdo cuenta cómo crece entre pesadillas, abusos silenciados, religiosidad opresiva y una constante búsqueda de amor y sentido. El suicidio de su madre no solo la dejó huérfana, sino también emocionalmente exiliada, sumida en preguntas sin respuesta que intenta sanar a través del arte, la escritura y la maternidad.
El libro, como testimonio desesperado, en ocasiones se torna angustiante y reiterativo de esa angustia. Aunque se expresa abierttamente sobre sus experiencias, lo que quisiera y lo que vive, sus pensamientos tropiezan con la imposibilidad emocional para seguir adelante. Por ello, revive el patrón de opresión paterna en varias de sus parejas, aumentando su desgracia psicológica.
No es un libro para hacer juicios. Es un libro para ser solidarios con el dolor y con su esperanza. Porque treinta años después del suicidio materno, la autora encuentra paz, comprensión y aceptación de los hechos.
Se extraña de esta memoria una reflexión más profunda sobre lo que el suicidio implica. Todos tenemos suicidas en nuestra vida. Yo, personalmente, cargo unos cuantos. Y la experiencia me ha enseñado que no hay una única manera de tomar ese tema. Cada uno lo vive como lo siente. Pero sí, como escritores y esto es un consejo de viejo escritor para su autora-debemos expresar lo que pensamos įmás allá de nuestros dolores!, sobre estas acciones de los seres que amamos y que nos dejan tan indefensos. Manifestar nuestro dolor, si bien es suficiente para quien lo hace, quien lo lee necesita más. Y ese «más» está en las reflexiones inteligentes que se pueden hacer sobre el valor de la vida.
Izquierdo Laboy es una buena escritora. Aunque este libro es más emotivo que literario, sobresale por un uso creativo de las situaciones vividas, que están narradas con sutileza y generosidad de adjetivos. Y eso nos parece muy acertado.
El libro busca empatía y abre camino a la sanación a través de una generosa cascada de emociones y sentimientos, y ciertamente lo logra.

