Libro infantil
Amo a mis animales
Cuentos y poesías para niños

CINCO CUENTOS, CINCO POESÍAS Y UNA CANCIÓN
Leer cuentos a los niños desde su etapa infantil es la mejor herramienta para desarrollar el lenguaje y la comunicación. Si por medio de las lecturas, le podemos crear conciencia sobre el amor hacia sus mascotas y todos los animales, eso les ayudará a desarrollar empatia y compasión, porque desde muy pequeños, los verán como amigos y apoyo in condicional.
Aprenden valores y les fomentamos las relaciones positivas con otros niños y adultos, No solo estamos asegurando el bienestar de nuestros animales, sino también el de ellos.

En este libro de cuentos y poesías para niños, los animales juegan un papel bien importante, porque son los que influyen desde nuestra infancia. Cada cuento escrito va seguido de un poema infantil con un lenguaje sencillo que ellos puedan entender.

Escritora
© COPYRIGHT 1999
®Idelys Izquierdo Laboy

En nuestra vida
florecen los niños
con el aroma de
la sinceridad,
del amor,
del capullo que va abriendo…
y somos nosotros
los PADRES,
LOS MAESTROS,
LOS AMIGOS,
LA FAMILIA,
LOS ADULTOS,
LA SOCIEDAD…
que debemos rociarle esa frescura para que sus flores vean y sientan cada día un soleado amanecer.
DE NOSOTROS DEPENDE…
Libro: Cuentos y Poesías
AMO A MIS ANIMALES

Idelys Izquierdo Laboy
Autora Cuentos y Poesias para Niños
TOC-TOC
Goyito era un niño que amaba los animales. Un dia fue a una feria y se ganó un pollito pintado de amarillo al que le puso por nombre Toe-Toc.
Goyito le enseñó a todos sus amiguitos su lindo pollito. Los niños del vecindario le preguntaban que por qué le llamó Toc- Toc ya todos le decía:
-«Es que la primera vez que tuve a mi lindo pollito lo coloqué en una cajita de zapatos para que durmiera. Esa noche yo me levanté porque escuchaba un ruido en mi casa y cuando fui a ver a mi pollito, él era el que sonaba la caja con su pico. Cada vez que daba contra ella, el sonido era toc-toe. Por eso lleva ese nombre.»
Goyito se hizo bien amigo de Toc-Toc.
Era un niño muy cariñoso de once años de edad, tez blanca y ojos claros. Según el crecía, Toc-Toc también. Toc-Toe se convirtió en un grande gallo y cuando alguien iba a visitar a Goyito tenía que encerrar a Toe-Toc, porque ya no era aquel lindo pollito amarillo. Era un gallo amarillo grueso que se les tiraba a todo el que llegaba y le tenían miedo.
Así duró muchos años y ya Goyito era un joven de dieciséis años de edad. Un día le dijeron:
-«Oye Goyito, ya Toc-Toc está viejo, vamos a hacer un asopao bien bueno con él antes que se muera.»
El contestó:
-«No, ese es mi gallo y me daría mucha pena ver que lo maten para un asopao.»
Así dijo… pasaba el tiempo y Toc-Toc se ponía viejo. Un día fui a su casa y le pregunté:
-«Goyito, ¿dónde está Toc-Toc que no lo veo?» El me contestó:
-«Toe-Toc murió de viejo.»
Goyito me entregó una fotografía de su gran gallo al que quiso mucho y cuando lo vi sentí pena, pero, también respeto. porque en una ocasión a mí también me tiró y me dio de picotazos. Pero, fue un lindo gallo.
EL PIQUETEAR DE TOC-TOC
Toc-Toc escucho.
Toc-Toc del niño.
No, No…
No es el del niño.
Es el Toc-Toc de un gran gallo.
Su pico juguetea;
de noche y de día la gente le respeta.
Hoy se recuerda,
en retratos se le mira
y por su buena estampa
se le llama
Toc-Toc el gran gallo.
LA FLOR DE UN COQUÍ
Hace mucho tiempo hubo un niño llamado Angelito, acostumbraba ir al campo todas las semanas a recoger flores y llevarlas a su madre. El tenía siete años y era muy hermoso porque Dios le había dado la gracia de ser bueno y amoroso con su madre. La casa brillaba por los colores de cada flor en las manitas del niño y adornaban las alcobas. que sonreían
Entre las flores se escapaba el sonido de una canción que dormían al niño y su madre cada noche:
-Mis flores cantan para ti madrecita mía, porque han venido del campo y también te aman.- dice Angelito-.
Una noche, el sonido se confundió con otra canción que traía tristeza en la entrada de la casa:
-Madrecita mía, alguien busca una flor.
La traje del campo y deberé llevarla. -dice Angelito-.
-Hijito mío, no es una flor, es un coquí que busca su amor.
-le dice la madre al niño-.
-Madrecita mía, entre las flores he visto un coquí y es el que ha cantado en las noches, debe ser el amor que busca. -habla Angelito-.
-Hijito mío, todos necesitamos a alguien que nos quiera y nos ame. Tu me tienes a mi y yo te tengo a ti. Vamos a dejar que esos coquíes se unan y vuelvan al campo y ambos canten alegría y amor.-le consoló su madre-.
A la mañana siguiente, el niño llevó la flor con el coquí al campo y la unió donde se encontraba el otro coquí. Esa noche no se escuchó el canto del coquí en las flores, ni el canto de tristeza del otro coquí en la entrada de la casa. A lo lejos, en el campo, se escuchaban dos coquíes que cantaban alegría y amor, y esto le daba más hermosura a los ojos del niño:
-Hoy las flores de la casa no te cantan, Madrecita mía, pero, sí nos cantan del campo, porque aunque las flores no cantan, cantan dos coquíes que se encuentran entre las flores en la serenidad de la noche-.
DOS COQUÍES
Bebió de hermosas manos
el rocío celeste
y el coquí tan acurrucado
fue extraviado en el gran césped.
Su canción entonaba
en sus ojos inocentes
y otra melodía escuchaba
con su música coherente.
Un niño buen humano
resplandeció su mente
y unió dos coquíes am
ANEAS
Soy una niña de diez años de edad y mi nombre es Dolly. Siempre me han gustado los animales, pero, como mi casa es muy pequeña, no tengo mucho espacio para tener a todos los que quiero.
Un día tití Estela y tío Jaimito, que son muy buenos conmigo, me regalaron un periquito muy hermoso color azul. Era un bebé y le llamamos Eneas, porque era perico.Tuve la oportunidad de enseñarle muchas cosas, como responderme cada vez que le llamaba, venir donde mí, treparse en mi cabeza, hombros y comer de mis manos. Le dejaba la jaula abierta y él entraba y salía cuando quería. Pero, era dentro de mi casa, porque si le dejaba las puertas abiertas se podía ir. Todo el que iba a mi casa jugaba y le agradaba Eneas.
Creció y descubrimos que era hembra. No le podía cambiar el nombre respondía por Eneas, pues entonces decidí sólo cambiarle una porque ella letra para que no hubiera diferencia y le llamé Aneas.Un día al salir de la escuela y regresar a mi casa, mi madre me dijo que Aneas no estaba, cuando fui a su jaula estaba abierta y ella había desaparecido. No lograba entender por qué si yo había dejado, como siempre, la jaula cerrada y amarrada la puertita con un alambre, ella no estaba.
Por mi mente pasaron muchas cosas: «se la llevaron» o tal vez sin darme cuenta la dejé abierta, pero, estaba segura de que la dejé cerrada, porque siempre he amado y cuidado a mis mascotas. Lloré sin consolación y dejé pasar los días ofuscada mirando los árboles y escuchando todos los sonidos para ver si conocía el de algún perico. Pero nunca escuché nada. Soñaba con ella porque era muy especial y tal vez no podía entrenar a otro igual que a Aneas.
Un día por la manana, escuché una canción muy bonita de dos pericos, salté emocionada y llegué a la jaula que siempre conservaba abierta esperando su llegada. Era Aneas, había regresado con otro perico hermoso como ella, de color blanco. Estaban dentro de la jaula, ella me picoteó mis dedos demostrándome amor y alegría. Amor que había conseguido con el perico que llamé Palomita y alegría de ella haber regresado a mis manos y a su hogar.

CINCO CUENTOS, CINCO POESÍAS Y UNA CANCIÓN
Leer cuentos a los niños desde su etapa infantil es la mejor herramienta para desarrollar el lenguaje y la comunicación. Si por medio de las lecturas, le podemos crear conciencia sobre el amor hacia sus mascotas y todos los animales, eso les ayudará a desarrollar empatía y compasión, porque desde muy pequeños, los verán como amigos y apoyo in- condicional.
Aprenden valores y les fomentamos las relaciones positi- vas con otros niños y adultos. No solo estamos asegurando el bienestar de nuestros animales, sino también el de ellos.
En este libro de cuentos y poesías para niños, los ani- males juegan un papel bien importante, porque son los que influyen desde nuestra infancia. Cada cuento escrito va seguido de un poema infantil con un lenguaje sencillo que ellos puedan entender. Leamos un cuento a nuestros niños en voz alta y dejemos que expresen sus emociones y ejerciten su imaginación. Esto los ayudará a ampliar horizontes.
Idelys Izquierdo Laboy – autora
Ya ha pasado mucho tiempo y hoy adornan mi casa con sus cantos melodiosos cuatro pericos que están en la entrada de mi puerta. Aneas, Palomita, Cantor y Saltarín.
APARICIÓN DE ANEAS
Volador, Volador,
enorgulleces tus alas
si encuentras el campo
para irte a volar.
Aneas, Aneas,
es el perico azul-hembra
que conoció al mundo
al querer escapar.

Autora novela 30 Años de Silencio
Paloma, Paloma,
perico blanco a quien trajo
cuando a su jaula quiso regresar.
Saltarín y Cantor,
nacieron del azul blanco
y juntos hoy gozan
frente de mi hogar.
Primera edición
© COPYRIGHT 1999
®por Idelys Izquierdo Laboy
Departamento del Estado en San Juan de Puerto Rico
Depósito Legal: ISBN #95-01A-339
Diseño de portada
Ilustraciones en la edición:
®por Idelys Izquierdo Laboy
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
https://idelysizquierdolaboy48.wordpress.com/2023/09/19/idelys-izquierdo-laboy/

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